Edgar Ramírez es un actor venezolano que ha participado en películas de Hollywood, como: The Burne Ultimatum, donde interpretó al malo ‘Paz’ y en los próximos estrenos The Argentine y Guerrilla. Su fama (y su buen publicista) lo han llevado a la sección ‘Word of Mounth’ de la revista especializada en viajes Travel and Leisure. Allí el actor recomienda varias opciones para el disfrute de Caracas. Acá un resumen los sitios y actividades preferidas por Edgar Ramírez en la capital venezolana:
Mejor Paseo: Cerro El Ávila. “Montaña que enmarca a la caótica Caracas y que ofrece caminos y espacios para la escalada”
Mejor Vecindario: La Candelaria. El actor dice amar este sitio por “la atmósfera multicultural de esta zona caraqueña creada por inmigrantes españoles y portugueses, en especial por sus muy buenos restaurantes”
Mejor Desayuno: Arepas en El Hornillo Andino en Campo Alegre. Desayunos criollos por $5.
Mejor Museo: Museo Sacro: Ubicado en la Esquina de Torres a Gradillas en el centro de Caracas, el museo presenta arte religioso. Ramírez asegura sentirse maravillado por los colores de obras del siglo 17 y 18 presentes en este sitio.
Mejor Restaurant: Catar en la 6ª Transversal entre 3ª y 4ª Avenidas en la Cuadra Gástronómica de Los Palos Grandes. Cocina de tipo Ecléctica con precios entre $15 y $21.
Mejor Bar: Suka, un bar con ambientación india donde se puede disfrutar de bossa nova una noche y elecro house la siguiente y donde se pueden “conseguir desde diplomaticos hasta diseñadores” según dijo Edgar Ramirez a la revista. Ubicado en el Centro San Ignacio, Nivel Blandin. La Castellana.
Mejor Club: El Maní es Así. Para disfrutar de salsa vieja y el mejor ron venezolana en la Av. Francisco Solano (Esquina Calle El Cristo) Sabana Grande.
Mejor Tienda: El actor recomienda Kakao en el Centro Cultural Trasnocho en el Paseo Las Mercedes. Ellos venden chocolate artesanal hecho con cacao venezolano incluyendo bombones rellenos con picante hecho a base de hormigas del Amazonas. “Son increíbles” dice el actor. Sus precios: 0.60 un bombón de hormigas.





De toda la lista mis favoritos son el lanzamiento de Tums en 1928, el primer antiácido que permitió a todos ‘comer sin miedo’ y Dramamine contra los mareos en 1948 que agradezco enormemente a quien lo inventó porque en mi infancia era experto vomitando en carreteras y ferrys (aunque yo tomaba Primperan).
