Un nuevo accidente aéreo ha ocurrido en la noche de ayer en los andes. La desaparición del avión de Santa Barbara Airlines modelo ATR-300 de matrícula YV-1449, que cubría la ruta Mérida-Maiquetía activó los mecanismos de búsqueda y salvamento de Protección Civil (PC), quienes inmediatamente declararon a la avioneta en Fase Detresfa (Fase de Desastre o existencia de peligro inminente de una aeronave)
Vuelo VR518
La aeronave despegó del Aeropuerto Alberto Carnevalli de la ciudad de Mérida a las 16:59 y llegaría al aeropuerto que sirve a la capital venezolana una hora y 45 minutos después. Luego de 45 minutos de trascurrido el vuelo, ante la inexistencia de comunicación del piloto para dar los reportes de vuelo regulares a los mandos de control en la ruta se declara la emergencia.
43 pasajeros y 3 tripulantes viajaban a bordo del avión siniestrado. Entre ellos el alcalde del municipio Rangel de Mérida, Alexander Quintero, con su hijo de once años, el internacionalista Italo Luongo y el sobrino del viceministro de seguridad ciudadana Tarek Al Aissaimi.
Ubicación
En horas de la noche PC anunció que recibió llamadas de pobladores de Coyado del Cóndor y anunciaron la salida de cuadrillas de rescate a la región para corroborar la información pero en la mañana aún no han sido confirmado ningún hallazgo.
Santa Bárbara Airlines
Santa Bárbara Airlines es una empresa de aviación comercial fundada en Maracaibo en el año 1995 y ofrece además de los vuelos a destinos nacionales también a internacicionales entre los que destacan Madrid, Miami, Aruba y Tenerife. Hasta el momento no había tenido incidentes de este tipo. Jorge Álvarez, su presidente, indicó en la madrugada que no conocía los motivos de este accidente y agregó que la aeronave de fabricación franco italiana fue fabricada a finales de los años 80, y cumplía con el programa de mantenimiento que presenta el fabricante y verifica la Dirección de Aeronáutica Civil”
Historial negativo
Ya es sorprendente la cantidad de aviones accidentados y aun desaparecidos en los últimos meses. Los ocurridos en el mes de diciembre, el 24 en Amazonas y otro el 4 de enero sin que hayan sido conseguidos sus pasajeros o de la aeronave da mucho que pensar sobre el estado de la aviación civil venezolana y mucho más de lo ineficaz de sus cuerpos oficiales de rescate y salvamento.

