La mejor semana y que no tiene nada de santa es como todos los años en Margarita. Aviones y ferrys totalmente llenos empiezan a llenar de turistas la isla desde este jueves y hasta unos días después del fin de la Semana Santa. ¿Qué buscan allá? Las mejores fiestas, playas llenas y alcohol hasta que el cuerpo diga se canse. Definitivamente es para gente joven tanto en edad como en espíritu.
Vamos a hacer un resumen aquí de las rumbas que esperan a los temporadistas desde este jueves:

En Kamy Beach desde el 13 de marzo empieza a la “fiesta santa” con strippers, el viernes la coronación de una reina, nada raro en Venezuela y una noche de música latina. Durante toda la semana los DJ’s Israel Sunshine, Santo y Héctor Gamez compartirán con los asistentes del Red Noise. Luego el martes un Bikini Open y los conciertos de Papashanty Sound System el miércoles, Caramelos de Cianuro el viernes y Tres Dueños el sábado 22 presentados por Smirnoff Ice. El domingo lo cierran con barra libre para lo varados.
La Covacha, la mejor disco de la zona del Doral en Miami se viene a la isla donde era el antiguo Bongo Beach. Desde el sábado 15 abren sus puertas presentando al residente de La Covacha, el DJ y productor Jhonny M. El jueves 20 es el Polar Iceland, patrocinado por Polar Ice, con Victor Calderone de New York, Sergio Muñoz y Santo. La Covacha dispondrá de 3 ambientes separados: música electrónica, salsa y merengue y lo que ellos llaman ‘pachanga’.
Beach Bar & Lounge uno de mis sitios preferidos en la isla presenta un cartel de lujo donde destacan Punch Exciters de Barcelona el jueves 20. DJ Bruno de Ibiza y un concierto de Gaelica presentado por Chivas Regal el viernes 21 y la rusa Ivanova el sábado 22 junto con Punch Exciters de nuevo.
Señor Frog’s no ofrece información sobre algún evento en especial durante Semana Santa pero ya saben que allí “cualquier cosa puede pasar”.
Disfruten sanamente de la rumba que elijan, seguramente viene la ley seca y no les quedará otra.
Esta vez la isla fue completamente diferente, lejos de bulliciosas calles u hoteles llenos, nos quedamos en una posada en Playa El Yaque, la preferida de buena parte del mundo para practicar windsurf y kitesurf.
Nunca me había alojado en una posada y lo hice no porque así lo quería sino porque mis amigos se adelantaron en su reserva y mi participación en el viaje surgió de improvisto. Seguramente a mi no se me hubiese ocurrido quedarme en una posada lejos de la ciudad, siempre he preferido estar cerca de todo. Me agradan las ciudades y pensar estar lejos de una me hace pensar que la voy a pasar mal. Nada más alejado de la realidad.
La cultura de posadas en Venezuela ha crecido mucho. Aunque estas existen desde hace muchos años, Valentina Quintero, periodista de viajes, a mi parecer llevo a las masas este concepto a través de su programa y columna dominical y ahora son muchos los que buscan este tipo de albergue a la hora de viajar.
Le experiencia fue totalmente grata en El Yaque Motion, Surfers and Travellers Guesthouse. Una posada en la entrada de la población de El Yaque atendida por dos alemanes que vieron en tierras venezolanas una oportunidad de hacer negocio haciendo lo que les gusta. Mike y Bernd, sus propietarios, hicieron de esta casa un alojamiento limpio, muy tranquilo y sumamente cómodo y han fijado en mí un estándar alto para compararlo con otros alojamientos de este estilo en un futuro.
El Yaque Motion posee habitaciones dobles en su mayoría con aire acondicionado, son impecables, básicas, con lencería limpia y de buena calidad, cómodas camas, baños aseados y T.V. También disponen de apartamentos con capacidad de 4 a 6 personas y sus precios van desde 80 mil bolívares por noche, por habitación. Una ganga.
Hay estacionamiento, una cocina común para que todos preparen lo que deseen comer, ofrecen desayunos, además en la terraza hay un PC con internet y una red wi-fi que cubre toda la casa totalmente gratis.
La posada es muy frecuentada por extranjeros, de hecho los únicos venezolanos en ella éramos nosotros. Mucha gente joven llena del espíritu del windsurfing y que me permitió conocer cuanto aprecian las bondades de la isla.
El Yaque Motion es totalmente recomendada por su buen servicio, eso de horas fijas de check-in o check-out no existe, hay libertad, hay tranqulidad y si se sienten alejados de la ciudad hagan como yo, renten un carro y vayan cuando quieran a donde quieran porque sino los taxis les aumentarán considerablemente el presupuesto.
Posada El Yaque Motion
Dirección: Calle Principal de El Yaque
Teléfonos: +58 295 263 9742 / +58 416 596 5139
Mail: info@elyaquemotion.com
Web: elyaquemotion.com
He visitado hoteles que se muestran en la realidad tal y como las fotos que previamente vimos en su sitio web. Este fin de semana fui de nuevo a Margarita y al pasearme por la costa norte desde Manzanillo hasta Puerto Cruz me detuve en el mirador del Cerro Constaza. Desde allí hay una vista espectacular al Mar Caribe y por el lado izquierdo se ve el Hotel Hesperia Isla Margarita, un hotel de 5 estrellas que se publicita como el único con campo de golf en toda la isla.
Me imagino que ese campo de golf atrae a más de uno y cuando vemos las fotos en el web, en folletos o en revistas estos se perciben verdes, frescos y bien cuidados pero la realidad es otra. Los campos están marrones, secos, el sol inclemente de la isla los tiene así y los del hotel no saben como ponerlos verdes. De hecho, en muchos años nunca los he visto verdes.
La primera foto es la del web de Hesperia y la segunda la que tomé con mi cámara.


¿Creen ustedes que un jugador regrese a eso campos después de semejante engaño? Photoshop hace maravillas, hasta aleja turistas.
Este fin de semana fui a Margarita, la Perla del Caribe y debido falta de cupo en aviones, ferrys expresos y hoteles conocí el lado barato de la Isla y no se imaginan como me agradó
La isla de Margarita es una isla venezolana en el Mar Caribe, más grande que las vecinas Antillas Neerlandesas (Aruba, Curazao y Bonaire), que forma parte junto a las Islas de Coche y Cubagua del Estado Nueva Esparta. Es el destino turístico preferido por los venezolanos y cada vez es más frecuentada por extranjeros.
Su condición de Puerto libre la hace especial para ir de compras y así la vemos los venezolanos: Margarita = Compras. Pero hay mucho que hacer en ella además de gastar dinero comprando quesos, whisky o vinos a precios mucho más económicos que en tierra firme. Hay infinidad de playas que visitar, desde desérticas y oceánicas sin ninguna clase se servicios, hasta las famosas y populares con una amplia oferta gastronómica y de servicios.
Si desea viajar a esta isla sin gastar mucho y de la manera que los venezolanos no lo hacen nada más conveniente que ir a páginas de agencias de viajes de la isla que ofrecen tarifas económicas en hoteles de clase turista. Entre estos puedo nombrar a FelizViaje.com y a la gente de Viajar.com.ve
En los listados de hoteles y posadas habrá uno que se adapte a su presupuesto yo recomiendo el Hotel Marbellamar, ubicado en el Sector Playa El Angel en plena ciudad y cerca de todo o el Portofino o cualquiera de las opciones en Playa El Agua, que en su mayoría son hoteles pequeños y cercanos a la playa más visitada de la isla. En estos hoteles las tarifas van desde los $20 por persona.
Transporte barato
En avión los precios varían mucho dependiendo de la demanda que exista para el momento del viaje, los precios serán menores de lunes a jueves que los fines de semana. El vuelo dura 35 minutos desde Caracas. Pero existe la posibilidad de llegar vía marítima a la isla a través de Conferry. Estos parten desde el Puerto de La Guaira a una hora en carro desde Caracas en un viaje que dura 5 horas hasta Punta de Piedras en Margarita o desde la ciudad de Puerto La Cruz en el oriente venezolano con dos opciones, la rápida y la lenta.
Los ferrys lentos, llamados también tradicionales pueden costar veinte dólares ($20) desde Puerto La Cruz y la opción rápida, sólo 2 horas de viaje, en un barco mucho más moderno por cuarenta dólares ($40) ida y retorno.
Durante mi estancia en Margarita vi muchos turistas provenientes de Colombia y Brasil que llegaban en carro (los autos también pueden viajar en ferry) y disfrutaban de los bajos costos que ofrece la isla.

