Categoria: "Cuyagua"

Cuyagua … Sol, Chicas y Surf

Cuyagua, Noticias, Venezuela, Viajes Enero 13, 2007

CuyaguaUna de las playas mas visitadas de Venezuela, conocida a nivel mundial por los practicantes del Surf y Bodyboarding, es el punto de encuentro seguro en temporada alta, presenta un ambiente juvenil, relajado y seguro, lo que permite olvidarse de los problemas y disfrutar de la costa sin preocupaciones.

¿Como llegas?

De Caracas , se va por la autopista Regional del Centro (Caracas-Valencia), hasta el peaje de Tapa Tapa y a 500 m se encontrará con la Avenida Bolívar, siguiendo la vía que conduce a El Limón y Ocumare de la Costa.

Ya en El Limón hacia Ocumare, se encontrará con la Alcabala de la Guardia Nacional, allí comienza el Parque Nacional Henri Pittier y los 66 kilómetros de carretera que lo llevarán a la población de Cuyagua.

Deberá tramontar la cordillera, por una de las dos carreteras gomeras que atraviesan las alturas, profundidades y laderas del parque.

Al llegar a Ocumare de la Costa, en el sector conocido como La Redoma, La Corina ó mejor dicho, en la única Estación de Servicio de combustible, deberá cruzar a mano derecha y luego al llegar a la planada de la Bahía de Cata, volverá a cruzar a mano derecha hasta conseguir el puente de la entrada al Pueblo de Cata, donde esta vez cruzará a mano izquierda y el próximo pueblo que vea desde las alturas (en la Vuelta del Revolver) es el pueblo de Cuyagua.

Crónica Cuyaguera. Dos turistas sorprendidos del servicio venezolano

Hotel Jordana *****Suelo ir con los amigos a Cuyagua, una playa en la costa del estado Aragua en Venezuela, muy concurrida por gente joven como yo ;-) Se cumplía nuestra primera mañana en la playa luego de pasar la noche hablando, bailando y durmiendo “cómodamente” en carpa. Muy cerca y detrás de nuestra carpa estacioné mi carro, al cual de vez en cuando echaba un ojo tanto por seguridad como por temor a que se quedara enterrado en la arena, situación que les había pasado ya a nuestros vecinos en la playa.

A plena luz del día veo a una pareja dando vueltas alrededor de un Fiat Palio. Ella era muy blanca y pelirroja y su acompañante un señor altísimo, blanco y cabello largo, el doble de Kurt Cobain. Se asomaban continuamente por las ventanas del carro y registraban una y otra vez sus bolsillos. Su aspecto no era el de dos venezolanos criollitos y su ropaje mucho menos. Una mujer venezolana cuando va a la playa luce perfecta, mientras que ésta vestía una franela amarrada en la mitad de su torso; y un hombre venezolano lo menos que usa es un boxer de rayas naranjas para bañarse.

Soy muy ‘curioso’ y no me aguanté. Fui en busca de información disfrazado en un servicial venezolano ofreciendo ayuda. Los harapientos no hablaban nada de español y mi modesto inglés me sirvió de mucho en la pesquisa. Llegaban de Canadá el día anterior, sus maletas sePensando extraviaron en el aeropuerto de Atlanta donde hicieron trasbordo (por lo menos nos salvamos de esa raya) y no tenían más ropa que la que cargaban encima más unos pantalones que dejaron dentro del auto.

Al principio desconfiaron de nuestra colaboración (yo también lo haría) y en medio de la conversa inicial nos dijeron que uno de ellos se metió en las revoltosas aguas cuyagueras con la llave del carro rentado enganchada a los seguros que traen algunos shorts y siguiendo la Ley de Murphy: Las perdieron.

A mi me acompañaban una amiga y un amigo que también se acercaron a intentar abrir el carro para sacar los papeles donde están los teléfonos de emergencia de Avis, la compañía donde lo alquilaron. Intentamos por todos los medios abrir el carro con ganchos y palos al estilo Mc Giver pero no pudimos. Lastima que la playa sea tan segura que no había ningún ladrón que nos ayudara a abrir el carro en 5 segundos, ellos si saben de esas cosas. En una de esas, mientras nos burlábamos de nosotros mismos por la incapacidad delictiva, el canadiense tomó una piedra y la aventó contra uno de los vidrios de carro, sin aviso previo, sin advertencia. La cara de nosotros era de: “Este carajo está frito” y temimos por un momento por nuestra integridad, ¿Y si a la imitación de Kurt se le ocurra lanzarnos un peñón de esos a nosotros?

Sin duda esa fue la mejor decisión, pasó el susto y sacaron los papeles del auto. Nos comunicamos por mi teléfono con la compañía y serví de intérprete en la negociación de la CIMG3939emergencia. Quien nos atendió en Avis no hablaba inglés y había que informarle al cliente que debía pagar 50 dólares por el vidrio roto y 350 dólares por la llave perdida. Los turistas aceptaron y cinco horas después llegó un comando de Avis con un carro nuevo para los clientes. Final feliz.

Ellos se quedaron en la noche con nosotros conversando sobre el país, la música y el petróleo. Nos hicimos amigos, intercambiamos correos y ahora nos pasamos fotos de vez en cuando. Ese día estaban maravillados con el servicio en Venezuela, tanto de la empresa Avis como de la ayuda que le prestamos. A la mañana siguiente fueron de nuevo al aeropuerto a buscar las maletas que llegaban y continuaron su viaje a Los Roques y Margarita. En Venezuela se está creando cultura de servicio, poco a poco, pero se está creando.

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