Craig Lenell fue el infortunado aviador de 60 años que murió en circunstancias naturales mientras piloteaba el vuelo 61 de Continental Airlines, donde afortunadamente un piloto de reserva fue el encargado de terminar el recorrido pautado con serenidad.
Al parecer los 247 pasajeros del avión solo fueron notificados al aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Newark, y el único indicio de que algo estaba mal en el vuelo, fue el repentino aviso por los parlantes desde la cabina preguntando si entre los pasajeros se encontraba un doctor, que en efecto acudió a la cabina para encontrarse con un hombre clínicamente muerto.
El vuelo 61 fue realizado en un Boeing 777 y tenia como punto de partida Bruselas.
Una historia algo escalofriante y que de seguro ninguno de nuestros lectores quisiera experimentar, se sabe que es una situación muy poco común pero lo cierto del caso es que las aerolíneas se preparan para una situación similar en cada entrenamiento dado a sus tripulantes, en los vuelos Transatlánticos se debe llevar dos pilotos adicionales en caso de emergencia, la aerolínea afortunadamente los tenia, lo que permitió que el vuelo se desarrollara con total normalidad a pesar de la lamentable perdida humana.
Con respecto a que los pasajeros no fueran informados durante el vuelo, les puedo decir que también es una medida para mantener la calma en momentos de tensión, en este video se explica las acciones tomadas por los tripulantes a cargo del vuelo 61 de continental que sin duda quedara retratado en la historia de la aviación mundial.
Via CNN







