Lujos, jacuzzi, servicio de cuarto, aire acondicionado, una cama king, comida gourmet…la vida que todos merecemos y que solo los ricos y famosos pueden darse, ¿no? Hasta que les cuente esta historia.

David Price es un hombre de 30 años de edad. Sin trabajo, familia, ni casa, que durante dos años durmió y comió en los hoteles de mayor prestigio de Orlando (Estados Unidos).

El Ritz Carlton, el Hard Rock Hotel y el Loews Portofino Bay fueron algunos de la larga lista de hoteles que usó durante esos dos años como residencia. Su técnica: pagar con las tarjetas de otros clientes.

En una de estas habitaciones vivió Price. Foto del Ritz Orlando tomada de hotels.uptake.com

Para lograrlo sencillamente miraba cuando un huésped se iba y, antes de salir del hotel, ingresaba a la habitación recién desocupada. Después, llamaba a la recepción para comunicar que había cambiado de opinión y deseaba hospedarse durante varios días más.

A Price se le acabó el “bochinche” cuando la policía del Condado de Orange lo capturó luego de una denuncia de los empleados del Hard Rock Hotel.



Comente

Connect with Facebook

blank

Switch to our mobile site