Viniendo a Miami el día viernes mientras esperaba dentro del avión me provocaba escribir un post de disculpas a mis lectores por escribir sobre los descuentos en tickets aéreos a Miami de Aeropostal. Luego del mejor vuelo de mi vida, me tocó el peor.
Al llegar al aeropuerto mientras me chequeaba en los mostradores todo empezaba a oler mal. Unos 50 pasajeros coreaban consignas que repetían: “¡Estafadores!” y “¡Queremos viajar!”. Se trataba de pasajeros del día miércoles que aun no habían salido a Santo Domingo, República Dominicana, por la cancelación de su vuelo debido a la tormenta Noel y a los cuales la aerolínea en cuestión no les había resuelto su situación. Solo me quedó preguntar: ¿Para Miami si hay avión, verdad?
Por supuesto que había avión para quienes viajábamos a Miami, pero que avión. El vuelo pautado para salir a las 3:30pm se demoró hasta las 5 de la tarde. Era un retraso soportable, nos montaron en unos autobuses a los 180 pasajeros de ese vuelo para llevarnos hasta la rampa remota del Aeropuerto de Maiquetía y vimos un Boeing 757-200 con el livery de Constelation, una empresa americana de servicios turísticos, no decía Aeropostal por ninguna parte, la tripulación no era venezolana ni hablaba español y dentro del avión no decía ni Aeropostal, ni Constelation sino Primaris Airlines, una línea charter que operaba el vuelo. Vaya confusión de marcas. Como cliente uno siente engañado y abandonado.
El vuelo tampoco salió luego de abordarlo, problemas de seguridad con una maleta que viajaba sin dueño retrasaron el vuelo y luego el radar del aeropuerto se dañó y provocó que los aviones salieran con una separación de 5 minutos entre uno y otro. Despegamos a las 8 de la noche, luego de pasar tres horas encerrados en un avión sumamente incomodo y donde solo nos dieron agua durante la espera.
Dentro de este, durante esas tres horas previas al viaje, la gente manifestaba (los venezolanos estamos como muy alzados últimamente) otros le echaban la culpa a Chávez, otros insultaban a la tripulación quienes no entendían nada y yo me masajeaba mis adoloridas rodillas.
La recomendación: Las ofertas o los pasajes costosos no los librará de las pesadillas del transporte aéreo mundial. Investigue quien opera sus vuelos. En el caso de Aeropostal si usan este 757 de Constelation o Primaris o lo que sea, mejor no viaje, Si es el MD-80 operado por Falcon Air, sí. Este es más cómodo y la tripulación da muy buen servicio.

Noviembre 7, 2007 at 10:49 pm
jajajaja El Bus de Ruta6 como que da mejor servicio que el Primaris ese.. buen post, fuerte y claro.
PD: si no saben que es Ruta6 preguntenle a algun Marabino.
Diciembre 24, 2007 at 2:11 am
lamento lo que los pasajeros deben sufrir.
La razon del 757 es que el MD80 de aeropostal estaba en un servicio de mantenimiento “C”, que dura unos 30 dias.
a nombre de la gran familia aeropostal agradecemos la paciencia que han tenido nuestros clientes, y en un futuro confio que se recompensara esta felicidad con una flota repotenciada…
Marzo 31, 2008 at 11:00 am
Debo informarles que debido a un pase de factura a Nelson Ramiz por parte del nuevo y politizado INAC, todos los empleados de Falcon Air de Venezuela, quienes operabany mantenian el MD 82 N905TA el cual operaba la ruta a Miami de Aeropostal, estan a punto de quedar en la calle debido a unas causa que ni el mismo INAC se atreve explicar publicamenteya que carece de fundamentos tecnicos.
Es tanto asi, que desde el 14 de Marzo, dos dias despues de la suspension del permiso a Falcon, se le solicito al INAC el inmediato levantamineto de la medida debido a que ni siquiera se dejo saber claramente el motivo que la origino.
Desde entonces; el personal tecnico de Falcon Air a enviado comunicasiones al INAC para consolidar una mesa tecnica para discutir dicha medida pero hasta el momento no han recivido respuesta alguna.
Debo decirles que aunque Falcon Air fue recientemente comprada por Nelson Ramiz, esta empresa y su personal 100% Venezolano, estan comprometidos con la seguridad y el confort del pasajero como se ha demostrado durnate 8 anos de servicio.