A partir de hoy se celebra en la Isla de Margarita la I Cumbre Sudamericana de Energía, auspiciada por el gobierno de mi país en donde se discutirán temas de integración energética, me explico: “Yo regalo petróleo y ustedes me dan vacas” Debe estar interesante, sobre todo por saber que le dirá Chávez a Lula por el desplante del etanol o para escuchar como le cantan una serenata a Bachelet para que se le pase su molestia. Definitivamente estará mejor que ir al parque temático del Conde.

Jardines del Hilton MargaritaVengo a escribir de esa cumbre aquí porque para quien no será interesante es para los turistas que escogieron a la isla como su destino vacacional justo en esta fecha. En pasadas vacaciones me tocó vivir lo que significa hospedarse en un hotel donde se realizará un evento de este tipo con la asistencia jefes de estado, sus comitivas y todo lo que esto puede significar.

Fuimos interrogados por Inteligencia Militar días antes de la cumbre. Al salir o entrar del hotel teníamos que pasar por marcos detectores de metales y a los maletines o bolsas con compras por unos rayos X. Había hombres rana en la playa del hotel que salían de vez en cuando entre los turistas que como yo tomábamos el sol tratando de olvidar que estábamos más seguros en ese hotel que pasando vacaciones en Camp David, la residencia de los presidentes americanos.

Y el clima de ‘seguridad’ no solo se vivía dentro del hotel, donde intentaba pasar el menor tiempo para no tener que verle la cara a mi querido presidente sino afuera también. Comer las ricas empanadas que prepara mi amiga Matilde cerca de Playa La Caracola era más seguro que nunca había guardias nacionales apostados en cada esquina de la isla, en cada centro comercial, en cada calle, en el aeropuerto, en todas partes. Esta seguridad extrema hace sentir inseguro a cualquier mortal que no esté acostumbrado a vivir con guardaespaldas.

Eso sí, si algo positivo dio esta cumbre a mis vacaciones es que la isla se encontraba como una tacita de plata. Perfectamente ordenada, más limpia que de costumbre. Ya me preguntaba por qué las palmeras recién sembradas en la Avenida Terranova estaban cubiertas como con un telón: ¡Era para que no se ensuciaran!

Ahora siempre que hago el plan de viaje busco por internet eventos en el destino que visitaré porque no pienso soportar ni un congreso de odontólogos en mis próxima escapada. ¿Habrá algo para el 1 de mayo?



Comentarios

  1. 1
    marianne
    Abril 21, 2007 at 9:22 am

    Está muy interesante este post, cargado con tu estilo irreverente y lleva a la reflexión. Aquí te dejo mi nuevo link, un saludo!

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