Todas las comparaciones son odiosas, pero también demasiado esclarecedoras. Este es el caso de la futura conexión ferroviaria en la línea de altas prestaciones entre el País Vasco y Madrid. Las instituciones no se atreven a aventurar la cifra de potenciales usuarios que cada día se trasladará a la capital. Pero para muestra, un botón. Después de catorce años de funcionamiento, el AVE entre Madrid y Sevilla le ha ‘robado’ el 63% del mercado al avión. Así lo aseguró en abril del pasado año la directora gerente del servicio de alta velocidad, Magdalena Bodelón, quien además señaló que el AVE tiene una cuota del mercado del 83%.

Respecto a los datos económicos, los ingresos comerciales han crecido casi un 300% -casi 200 millones de euros- desde su puesta en marcha en 1992. En cuanto a los pasajeros, el volumen acumulado ha pasado de los 60 millones, situándose la cifra diaria en torno a cinco, es decir, 13.000 pasajeros que utilizan el AVE entre Sevilla y Madrid cada día. Algo más de la mitad lo hace por motivos de trabajo, aunque Renfe ha comprobado el fuerte incremento de una demanda con fines turísticos o de ocio.

Incógnita en Euskadi

Pero, ¿qué ocurrirá en Euskadi? «Todavía es muy pronto para saberlo», asegura un portavoz de Iberia. Desde los tres aeropuertos vascos, el tráfico aéreo diario con Madrid supera los 3.200 usuarios. De éstos, un 75% tiene origen o destino en la terminal vizcaína. Si la comparativa con Sevilla se extrapolara al País Vasco, el 63% del AVE se traduciría en que de los 3.220 pasajeros actuales, en torno a 2.000 cambiarían el avión por el tren.

Los tiempos de viaje juegan a favor del avión -45 minutos menos por término medio- aunque el precio y la comodidad se decantan por el tren. En realidad, el viaje aéreo entre Bilbao y Madrid, por ejemplo, supera escasamente la media hora. El problema es el tiempo perdido para llegar hasta la terminal, facturar y embarcar, con lo que el tiempo de viaje total se dispara hasta la hora y media. En cambio, la apuesta ferroviaria no exige tiempos de espera y la llegada se efectúa en el centro neurálgico del lugar de destino.

Pese a desconocer la cifra de potenciales usuarios que viajarán en tren entre el País Vasco y otras comunidades autónomas -sobre todo Madrid- los cálculos del Gobierno vasco apuntan a que un 61% viaja ahora en coche, el 19% lo hace en autobús, el 11%, en avión y el 9% restante se desplaza a través de la línea de Renfe. Pero sólo son eso, puras estimaciones.



Deja un comentario

blank