Si llenáramos el cuerpo del nuevo Airbus A380 con pelotas de Ping-Pong, la cifra sería prácticamente inimaginable: en su interior caben unos 35 millones de pelotas de celuloide.

El volumen de la cabina del nuevo avión estrella de Lufthansa asciende a un total de 1.570 metros cúbicos. Tal como lo demuestra este juego matemático, el A380 representa una nueva dimensión de los viajes en avión.

Igualmente, el área de la cabina principal y superior equivale al tamaño de diez canchas de squash. No obstante, este ejemplo no tiene un fin en sí mismo, porque ante todo los pasajeros de Lufthansa del futuro se beneficiarán en todas las clases de esta nueva vivencia espacial.

Afortunadamente, otros valores del nuevo avión insignia de Lufthansa se reducen. La pista que requiere para despegar es hasta 18% más corta que en el caso del Boeing 747-400, mientras que el consumo de combustible es 12% menor.

A pesar de una capacidad de 555 asientos, 40 por ciento más que el B747, el nivel de emisión de ruidos del A380 es menor a la mitad: Más de alguna gran revolución se inicia muy silenciosamente.

Lufthansa ya encargó a la compañía Airbus 15 unidades del A380 y para el verano de 2008 ya comenzarán a volar los primeros cuatro de esta flota de grandes y espaciosos aviones.



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