Están ubicados en las coordenadas más estratégicas de la ciudad de Buenos Aires y cuentan con toda la tecnología y el confort. Está claro que no son sólo para pasar la noche. Toda su infraestructura los convierte en un centro de operaciones. Tienen salas de convenciones, oficinas y hasta internet inalámbrica. Es que los hoteles top de Buenos Aires están diseñados para seducir el empresario extranjero. Por eso, no es casual que alrededor del 75 por ciento de sus plazas estén cubiertas por un público corporativo y que la mitad de ese porcentaje esté representado por ejecutivos que llegan al país a cerrar negocios específicos.
“Luego de la crisis de 2001, la demanda del segmento corporativo se vio afectada. Pero en los últimos años fue recuperándose”, detalla Carla Albertengo, de la Asociación de Hoteles de Turismo. Así también lo demuestran los datos que manejan de las Divisiones de Estadísticas y Censos oficiales: las tasas de ocupación más elevadas del año corresponden a los hoteles de lujo. “Esto exhibe la importancia que el turismo corporativo le asigna a la calidad del servicio”, argumenta Albertengo.
Pero dentro de los porcentajes de huéspedes corporativos hay que hacer algunas diferenciaciones más. “Por un lado está el que viene sólo a cerrar negocios, que representa un 35% y suele llegar de Estados Unidos, Europa y América latina. Pero también existe lo que se llama ”viajes de incentivo”. Se trata de un premio que las empresas les dan a los ejecutivos destacados”, aclara Cecilia Nigro, gerente de Relaciones Públicas del Alvear Palace Hotel, y advierte que el resto está cubierto por turistas.
¿Qué ofrecen los hoteles, entonces, para satisfacer e incrementar esa demanda? La clave es el espacio, la tecnología y los servicios personalizados. Por ejemplo, el Hotel InterContinental ideó un escritorio amplio con accesorios de oficina, sillas ergonómicas y lámparas que dan más luz que las comunes y un 75% menos de calor.
El Park Tower Buenos Aires cuenta con un mayordomo que asiste integralmente al huésped. “Maneja varios idiomas, concerta entrevistas y satisface inquietudes y necesidades personales”, explican en el hotel de lujo contiguo al Sheraton Buenos Aires, donde además de tener cajas fuertes diseñadas para guardar PC portátiles, colocaron acceso a internet mediante banda ancha en las habitaciones e inalámbrica en los lugares públicos.
Uno de los establecimientos que se lanzó con todo a cautivar al ejecutivo es el Madero. El 70% de sus huéspedes son empresarios. “Las habitaciones son muy amplias. La más chica tiene 42 metros cuadrados”, cuenta Teresa Stok, responsable de Marketing. Para alojarse en ese hotel hay que gastar al menos 210 dólares.


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