El Aeropuerto Internacional de Miami, principal escala para vuelos desde y hacia Latinoamérica, reanudó operaciones para los vuelos nacionales el miércoles por primera vez desde el huracán Wilma, pero la principal aerolínea preveía realizar apenas la mitad de sus vuelos.
También abrió el aeropuerto de West Palm Beach, en tanto el de Fort Lauderdale permaneció cerrado.
El miércoles se formaban largas colas en el Internacional de Miami. Aunque llegaron y partieron algunos vuelos, buena parte de la terminal estaba inhabilitada y algunos empleados estaban allí sin hacer nada.
American Airlines, la número uno del país y de Miami, habitualmente tiene 500 vuelos diarios, pero dijo que habría la mitad hasta que pudiera traer de vuelta al personal de aire y tierra evacuado antes de la tormenta.
La empresa no respondió a pedidos de declaraciones.
El primer avión que aterrizó aquí después del huracán arribó desde Brasil.
El aeropuerto internacional Fort Lauderdale-Hollywood, principal terminal en la zona de Southwest Airlines, seguía cerrado al transporte comercial y sólo recibía vuelos de emergencia.
Un funcionario aclaró que no podía reabrir porque la presión de agua era insuficiente para el sistema contra incendios que requiere la ley. Añadió que el instrumental de aterrizaje y las luces de pista funcionaban.
En el Aeropuerto Internacional de Palm Beach aparentemente operaban la mitad de los vuelos previstos.


Deja un comentario