El presidente de Spanair, Gonzalo Pascual, dijo a EFE, ante el anuncio de Ryanair de empezar a operar en el mercado español en 2007, que la compañía que dirige ‘no teme’ la competencia de las aerolíneas de bajo coste, porque ‘tenemos suficientes herramientas para dar la respuesta a cualquiera de ellas’.
Pascual hizo estas afirmaciones en la V Conferencia Iberoamericana de ministros de Turismo, a la que asistió, junto con otros empresarios, en representación del sector privado español.
Las líneas de bajo coste ‘no pueden perjudicar a nadie si la respuesta a ellas es adecuada’ y ‘para los que tenemos un concepto liberal de la economía, bienvenida sea su competencia’, añadió.
En su opinión, esa respuesta no pasa por la creación por parte de las compañías tradicionales de sus propias empresas de bajo coste, como se lo está planteando Iberia, sino que necesitan transformarse, es decir, ’si quieren competir, tendrán que tener unos costes adecuados’.
Pascual tampoco cree que las compañías de bajo coste puedan perjudicar al sector turístico en España, sino, al contrario, ‘favorecen su crecimiento’, ya que este tipo de transportistas son ‘una respuesta al cambio que se ha producido en el turismo’ y permiten multiplicar el número de viajes que un turista realiza en un año.
Gracias a las compañías de bajo coste, la gente puede viajar a un precio barato y con una mayor libertad, porque no está sujeta a un calendario rígido, al que obligan las compañías tradicionales, dijo.
Pascual consideró que no se puede generalizar, como pretenden algunos, de que una compañía, por ser de bajo coste, ya es de baja calidad, ‘porque hay algunas de altísima calidad y el hecho de que están ganado el mercado europeo lo demuestra’.
Tampoco, a su juicio, hay que temer que traigan sólo a turistas que gastan poco, porque este tipo de transporte es utilizado también por la gente con un alto poder adquisitivo y, si los estudios muestran lo contrario es que, muchas veces, se hacen preguntas con la respuesta.
Además, ‘no estoy de acuerdo en que sólo puedan venir los de altísimo nivel adquisitivo, ya que de esos hay muy pocos, y sólo con ellos España y ningún país turístico puede vivir’, por lo tanto, ‘bienvenido sea cualquier viajero’, sentenció.

Deja un comentario