Dublín, Irlanda. Una ciudad de moda. Guía de viajes

Es la capital de la República de Irlanda y una de las ciudades más de moda en la Europa de nuestros días.

Dublín es una ciudad medieval que en los últimos años se ha convertido rápidamente en una metrópoli cosmopolita y encantadora. Su pasado difícil se mezcla con su presente vibrante, representados uno en sus edificios con marcas de balas y en sus dramáticas estatuas y otro en sus pubs, cafés, tiendas y restaurantes.

Aunque a primera vista quizás el visitante se sienta defraudado, debido a esa atmósfera siempre gris que la envuelve, al final caerá irremediablemente rendido ante ella.

Cómo llegar. El aeropuerto de Dublín está localizado a 10 km. al norte del centro de la ciudad. Venezuela se encuentra entre los países cuyos ciudadanos no necesitan visa para entrar a territorio irlandés, solo se les requerirá su pasaporte vigente.

Dónde hospedarse. En Dublín pueden hospedarse tanto en hoteles como en casas de huéspedes, bed & breakfast, hostales, campamentos y albergues. Ustedes escogen, pero en mi opinión la mejor opción son las casas de huéspedes, ya que son más acogedoras que los grandes hoteles y, por supuesto, más económicas, además se encuentran ubicadas en bellas y grandes casonas de estilo victoriano y georgiano. En este tipo de hospedajes casi siempre dan el desayuno y hay otras que incluso ofrecen pensión completa. Los campamentos y los albergues son perfectos para jóvenes mochileros. En estos últimos hay camas cómodas, cocina para el uso de los huéspedes y, en general, cuentan con muy cuidadas instalaciones.

Qué comer. El bacon and Cabbage (tocino con repollo), el Irish Stew (guisado irlandés de cordero y vegetales), el salmón ahumado, el gammon (jamón al grillo), el pan de soda y los mejillones, son algunos de los platos tradicionales de Dublín. Si quieren platillos más internacionales encontrarán desde hamburguesas y pizzas hasta comida mexicana, china, rusa, francesa, libanesa e hindú. La bebida local es la cerveza Guinness.

Cómo trasladarse. Ir de aquí para allá en Dublín es relativamente sencillo. Pueden usar el servicio de autobuses, que tiene tarifas razonables (desde €0,85), pero tengan presente que deben cargar encima suficiente sencillo ya que sólo aceptan el cambio exacto. También existe el equivalente al Metro (pero elevado) llamado DART (Dublin Area Rapid Transport), que opera entre Malahide, en el norte y Greystones, en el sur. La tarifa mínima del DART es de €1,05, mientras que la máxima es de €3,35. El centro se conoce fácilmente caminando ya que es relativamente pequeño. Los taxis abundan y el banderazo es de €2,75. Si van a alquilar un carro recuerden que se conduce por la izquierda y tienen preferencia los que vienen por la derecha.

Qué comprar. La mayoría de las tiendas en Dublín están concentradas en Grafton Street/Stephen’s Green y en Henry Street (y alrededores), dos importantes vías peatonales de la ciudad. En estas calles pueden conseguir exclusivas joyerías, tiendas de conocidas marcas de ropa y zapatos, el centro comercial Jervis Street, el Powerscourt Towncentre y tiendas como Arnotts y Clery’s Department Store. En ambas calles hay además bonitos cafés y podrán disfrutar de los artistas de calle. También hay buenas tiendas en O’ Connell Street. Quizás lo más típico que encontrarán son los productos de lana, vestidos, suéteres, gorros y chaquetas de tweed, además de las prendas en lino. No dejen de traerse una botella de whisky irlandés, considerado uno de los mejores del mundo. Generalmente las tiendas abren de 9 am a 6 pm, y los martes tienden a abrir tarde y cerrar a las 8 pm. Las grandes cadenas abren los domingos de 12 m a 6 pm. La moneda es el euro.

Vida nocturna. El área de Temple Bar es el sitio ideal para ver y dejarse ver ya que aquí se encuentran numerosos clubes y bares que preparan a los jóvenes para sus noches de farra. Los pubs son casi de visita obligada, en ellos disfrutarán de la tradicional noche irlandesa y de sus bailes celtas. Los clubes nocturnos generalmente abren cuando cierran los pubs y cobran entre €6 y €12 como entrada.

No deje de ir a:

El Castillo de Dublín: forma parte del Dublín Medieval. Es una edificación del siglo XIII y hoy en día es una de las más antiguas de la ciudad. Fue la residencia oficial de los virreyes durante más de siete siglos. De la estructura original sólo permanece en pie la Record Tower. Hay una visita guiada a sus excavaciones subterráneas donde han quedado expuestos restos de construcciones vikingas (€4,50).

Trinity College: el centro de estudios más prestigioso de Dublín, en él estudiaron grandes personajes como Beckett y Wilde. Fue fundado en 1592 por la Reina Elizabeth. Sus mayores atracciones son la vieja biblioteca y el “Book of Kells”, libro ilustrado de los Evangelios (€7,50).

Dublin Writers Museum: alberga toda la herencia literaria de Dublín. Aquí los grandes intelectuales de tres centurias son traídos a la vida a través de sus libros, cartas, retratos y objetos personales. El museo se localiza en Parnell Square, en una bella mansión de estilo georgiano, que es una obras de arte por sí misma. Abre al público de lunes a sábado de 10 am a 5 pm y los domingos y días feriados de 11 am a 5 pm. Entradas: adultos €6,25; niños €3,75.

Christ Church Cathedral: se encuentra en la parte más antigua de la ciudad. Su fundación data de 1038 y ha sido objeto de remodelación varias veces. Sólo la cripta y algunas otras partes son originales de los tiempos medievales. Histórica figuras están enterradas en esta Iglesia (€5 como donación a la Iglesia).

The Georgian District: comienza en El Gran Canal en Baggon Street y termina en St. Stephen’s Green. Caminen por bellas calles del Dublín del siglo 18, vean sus plazas y sus principales atractivos, entre los que destacan particularmente el Gran Canal, que conecta a Dublín con el Río Shannon y las tierras medias de Irlanda. Este ejemplo de la ingeniería de aquellos tiempos es de estilo rústico, con pequeñas casas de ladrillos, puentes curvos y cisnes en el agua; Lower Baggot Street, donde podrán admirar bellas casas de estilo georgiano; Fitzwilliam Square, plaza que fue construida en 1820 y que es la última y más pequeña de las plazas de estilo georgiano; Number Twenty-Nine, un museo que recrea como eran las casas georgianas, ubicado en la esquina de Upper Mount Street (€3,50); Merriot Square, una de las áreas mejor preservadas del Dublín georgiano alrededor de la cual hay muchas casas históricas donde vivieron importantes figuras como Oscar Wilde; la Galería Nacional de Irlanda, con excelentes exhibiciones donde están representadas las más importantes escuelas de pintura de Europa, con entrada gratis; Leinster House, el actual Parlamento irlandés, se puede hacer una visita guiada por sus principales salas; el Museo de Historia Natural, tiene antiguos gabinetes de vidrio donde se muestran diferentes especies animales del mundo y de la vida silvestre de Irlanda. La entrada es gratis. Por ultimo, St. Stephen´s Green, un parque de nueve hectáreas con muchas flores y árboles, una fuente y un lago, donde hay monumentos en honor a eminentes figuras locales.

St. Patrick’s Cathedral: la Iglesia más grande de Irlanda. Su edificio original era sólo una capilla de madera hasta que en 1192 el Arzobispo John Comyn la reconstruyó en piedra.

La Casa Natal de Bernard Shaw: la primera casa de la familia Shaw ha sido restaurada para devolverle el glamour y la elegancia de los tiempos victorianos. La casa fue abierta al público en 1993 y en ella se muestran los primeros años de la vida de este Premio Nobel de la Literatura y el estilo de vida de su familia. Abre sus puertas de mayo a septiembre los días lunes, martes, jueves y viernes de 10 am a 5 pm (cerrando entre 1 pm y 2 pm) y los sábados, domingos y días feriados de 2 pm a 5 pm. Cierra todo el miércoles. La entrada cuesta €6,25 para los adultos y €3,75 para los niños.

Malahide Castle: durante ochocientos años fue tanto un fuerte como la residencia privada de la familia Talbot. Tiene una interesante mezcla de estilos, así como una exhibición de muebles de época y portarretratos irlandeses pertenecientes a la Galería Nacional. La historia de la familia Talbot es rememorada en el Gran Salón, donde hay retratos de las generaciones que vivieron en el castillo.

Kilmainham Gaol: abierta en 1796 como la cárcel del condado de Dublín fue usada frecuentemente como prisión política por los británicos. Su último recluso fue el ex-presidente irlandés Eamon de Valera, quien fue dejado en libertad el 16 de julio de 1924, el mismo día en que la cárcel fue cerrada. Estas instalaciones estaban prácticamente en ruinas cuando fue decidida su restauración en 1960. Todos los días se llevan a cabo visitas guiadas a las celdas y a los lugares de ejecución. Hay un museo con una excelente exhibición sobre la vida en una prisión victoriana y la lucha por la independencia en Irlanda (€5).

Otros lugares de interés son la Oficina General de Correos o General Post Office, el James Joyce Musseum, el Abbey Theatre, el National Museum y la Custom House.

Vayan a la Guinness Store House (9 am a 5 pm), donde entrarán al mundo de la famosa Cerveza Guinness y echarle una probadita (Adultos €13,50; niños €3. Hay precios especiales para las familias). Una visita del mismo estilo puede ser realizada a las instalaciones de la Old Jameson Distillery, donde conocerán la historia del whisky y participarán en una cata (Adultos €6,50, niños €2,50).

Tips

  • El mejor momento para visitar Dublín es en los meses de mayo, junio o septiembre, ya que el clima es bastante benévolo y los hoteles no están al tope.
  • Si viajan en temporada alta, julio y agosto, siempre es mejor reservar con antelación los lugares donde hospedarse