Viajar en avión cada vez está más al alcance de todo el mundo. Las aerolíneas de bajo coste se han encargado de que volar no sea sólo para turistas aventajados, sino que consiguen que cualquier persona pueda conocer ciudades y países.

Pues bien, parte del éxito de estas compañías radica en acuerdos y convenios que contemplan ayudas a aerolíneas a cambio de que éstas promocionen determinadas áreas turísticas. De hecho, dentro de las ayudas permitidas entra sufragar gastos por publicidad de nuevas conexiones, que incomoda a empresas como Iberia, ya que las ve como “falta de transparencia y un retroceso en la liberalización de sector”, según publica El País.

Así, los pasajeros son atraídos por los buenos precios de los billetes. Gobiernos autónomos, diputaciones, ayuntamientos y empresarios locales cada vez más apoyan a una aerolínea a cambio de que ésta promocione la zona como destino turístico. Según el artículo de El País, lo que importa es aumentar el número de visitantes, algo que, sin duda, están consiguiendo porque en 2004 reunieron un 29,2% de los vuelos, según el Instituto de Estudios Turísticos (IET).

Por ejemplo, el Gobierno de Cantabria tiene un acuerdo con Ryanair por el que se consigue la publicidad y promoción del aeropuerto de Santander. En él se incluye una promoción de 1,5 millones de euros. Y así, muchos más.

Por otro lado, la asociación Exceltur advierte en el editorial de su informa de julio que “debería analizarse con mucha atención y en detalle”la expansión de las aerolíneas de bajo coste y los “apoyos institucionales”. Se trata de un turista que viaja sin contratar un paquete turístico y usa Internet para hacer la reserva sin intermediarios y, según el IET, el 85% tiene una renta media, media-alta. Además, gasta menos en alojamiento y transporte pero compra y come más una vez está en el destino elegido.

Más polémica

Y las críticas no dejan de surgir. En un artículo de Josep- Francesc Valls, publicado en Expansión el 2 de agosto, se pone en duda la legalidad de la comercialización de los billetes de estas compañías, además de la reducción de los costes. El autor se pregunta acerca del número concreto de billetes baratos en relación al global que se ponen a la venta y si el precio corresponde con el reclamo publicitario.

Así las cosas, el accidente de la compañía Helios ha puesto en duda la capacidad de estas aerolíneas para volar y ofrecer viajes comerciales. A todo esto ha contestado easyJet, una de las compañías de bajo coste más populares. En su carta a los medios destaca que la reducción del coste del billete de su compañía se basa en la supresión de servicios como comidas durante el vuelo, intermediarios, billetes en papel y que “la seguridad es siempre la prioridad número uno en easyJet”.



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