Un paseo bastante atractivo para los turistas extranjeros en Argentina, es este que abarca ocho destinos con valor material e inmaterial del mundo, decretados por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad y que constituyen una propuesta bastante diversa que contempla lugares históricos, culturales, arqueológicos y naturales.
Este circuito comienza en las Ruinas de las Misiones Jesuíticas Guaraníes, donde los misioneros y grupos aborígenes convivieron en un sistema de aprendizaje mutuo y que sobrevivieron a enfrentamientos durante 4 siglo.
El segundo destino es el Parque Nacional Iguazú con sus magnífica selva e imponentes cataratas, declarado además una de las Siete Maravillas del Mundo actual por su belleza y biodiversidad. Hacia el noeroeste del país está la tercera zona de protección, en la Quebrada de Humahuaca, donde la inmensidad del valle ofrece un recorrido cultural y arqueológico a través de poblados de cientos de años, las bellezas naturales como Purmamarca y su Cerro de los Siete Colores que dejan ver su milenaria formación geológica donde se pueden apreciar monumentos de las tribus omaguacas como el monolito que marca el Trópico de Capricornio.
De allí, partimos al Parque Provincial Ischigualasto y al Parque Nacional Talampaya, donde existe mucha evidencia fósil bien conservada que se considera una de las más completas del Período Triásico de hace más de 200 millones de años. La belleza de Talampaya también tiene un valor significativo con sus desiertos blancos, murallones y formas rojizas pétreas producto de la erosión del viento y el agua.
La Manzana Jesuítica y el Camino de las Estancias en la provincia de Córdoba, son el quinto punto con un recorrido de 250 kilómetros a través de serranías y entre las históricas obras arquitectónicas de carácter religioso y educativas que realizaron los aborígenes comandadas por misioneros.
Y por supuesto no podía falta la insospechada Patagonia que aguarda los tres últimos puntos del recorrido: La Península de Valdés con una biodiversidad única en el mundo entre tierra y Océano Atlántico con atractivos geológicos y de deportes extremos; La Cueva de las Manos con un valor arqueológico y paleontológico por las expresiones arte rupestre; Y el Parque Nacional Los Glaciares con un área extensa de hielos continentales y más de 40 glaciares del bosque andino-patagónico austral.






















